LA FAMILIA Y LA ESCUELA COMO INSTITUCIONES EDUCATIVAS FRENTE A LA REALIDAD SOCIAL

THE FAMILY AND THE SCHOOL AS EDUCATIONAL INSTITUTIONS AGAINST SOCIAL REALITY

Diana Leticia Silva Lara

ani_dlsl@hotmail.com

Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de San Luis Potosí, Campus Valles

 

 

Resumen

La escuela y la familia son sin duda alguna dos instituciones educativas, donde en la primera se educa y se instruye a base de valores, y en la segunda se fortalece lo aprendido en el hogar, ya que la familia es el agente socializador en los niños. Del mismo modo, tanto la familia como la escuela son pilares fundamentales en la personalidad, responsabilidad y autonomía del niño, puesto que la imagen a seguir en casa, son los padres y en la escuela los maestros, asimismo se necesita hoy en día que la escuela y la familia trabajen de manera conjunta y cooperativamente para integrar a la sociedad a personas competentes, con un gran espíritu de solidaridad y humildad.

      Aunado a lo anterior, el convertirse en padres es realizar su tarea con responsabilidad y con madurez, ya que al niño se le educa para enfrentar todo reto ante la sociedad. La relación establecida entre la familia y la escuela es el punto medular para la formación de un niño, así como la influencia que cada una de estas ejerce en el comportamiento del menor, ya que actúa de manera significativa y trascendental.

      Cuando un niño es educado con buenos modales y con amor, cariño y paciencia, será un adulto con una formación y comportamiento adecuado y en la escuela aprenderá lo bueno de sus docentes y compañeros sin destruir sus principios, valores y educación simplemente reforzándolos a través de conocimientos y enriqueciendo su potencial.

      Un niño emocionalmente estable en su familia con valores y principios, será un buen ciudadano y por ende, un excelente estudiante dentro de una institución, ya que la relación entre familia y escuela es de suma importancia para la vida adulta del alumno, ya que la escuela es el segundo hogar del niño y debe encontrar un bienestar armónico dentro de ésta. El rol que juega la familia y la escuela en la vida del niño es vital ya que son dos agentes referenciales y la participación de los padres hoy en día es importante para que el sujeto se sienta motivado y seguro de sí mismo. Del mismo modo durante la niñez, el principal agente de socialización es la familia, ya que es el contexto donde se desarrollan las primeras relaciones interpersonales y donde tienen lugar las primeras impresiones sobre sí mismo y el mundo que le rodea.

      Vygotsky (2002), menciona que el niño se desarrolla integralmente en base al medio y contexto socializador que lo rodea, es decir, el hombre se relaciona parcialmente con su realidad; del mismo, el contexto social influye en el aprendizaje más que las actitudes y las creencias; tiene una profunda influencia en cómo se piensa y en lo que se piensa, ya que el contexto forma parte del proceso de desarrollo y moldea los procesos cognitivos.

       La teoría del desarrollo Vygotskyana, parte de la concepción del agente socializador el cual se desarrolla en base a su contexto que lo rodea, es decir aquel niño que vive en la zona urbana muy seguramente tendrá un lenguaje distinto al niño que viven en la zona rural.

 

Abstract

The school and the family are undoubtedly two educational institutions, where the first one educates and instructs on the basis of values ​​and in the second the lessons learned at home are strengthened, since the family is the socializing agent in children. In the same way both the family and the school are fundamental pillars in the personality, responsibility and autonomy of the child, since the image to follow at home, are the parents and in the school the teachers, it is also needed today that the school and the family work together and cooperatively to integrate competent people into society, with a great spirit of solidarity and humility.

      In addition to the above, becoming parents is to carry out their task with responsibility and maturity, since the child is educated to face every challenge before society. The relationship established between the family and the school is the core point for the formation of a child, as well as the influence that each of these exerts on the child's behavior, since it acts in a significant and transcendental way.

      When a child is educated with good manners and with love, affection and patience, he will be an adult with adequate training and behavior and in school he will learn the good of his teachers and classmates without destroying his principles, values ​​and education simply by reinforcing them through knowledge and enriching its potential.

      An emotionally stable child in his family with values ​​and principles will be a good citizen and therefore an excellent student within an institution, since the relationship between family and school is of utmost importance for the student's adult life, since the school is the child's second home and must find a harmonic well-being within it. The role played by the family and the school in the child's life is vital since they are two referential agents and the participation of the parents today is important so that the subject feels motivated and self-confident.  In the same way during childhood, the main agent of socialization is the family, since it is the context where the first interpersonal relationships develop and where the first impressions of oneself and the world around him take place.

      Vygotsky (2002), mentions that the child develops integrally based on the environment and socializing context that surrounds him, that is, man partially relates to his reality; from it the social context influences learning more than attitudes and beliefs; It has a profound influence on how you think and what you think, since the context is part of the development process and shapes the cognitive processes.

      The theory of Vygotskyan development starts from the conception of the socializing agent which is developed based on its surrounding context, that is, that child who lives in the urban area will most likely have a different language from the child living in the rural area.

 

Introducción

La familia y la escuela dos instituciones que fortalecen los valores de los niños y que le permiten desarrollarse acorde a su cultura y educación otorgada por los padres de familia quienes son un punto clave para la formación del educando y que formarán en él, un hombre y una mujer de bien para que se integre con pensamientos positivos dentro de una sociedad. Como bien expresa Bolívar (2006), la escuela no es el único contexto educativo, tanto la familia y los medios de comunicación son quienes desempeñan un importante papel educativo.

Hoy en día, la participación de los padres de familia es muy escasa, y continuamente aquejan a los docentes los problemas de conducta, y es para el maestro frustrante no integrar en el niño un buen desarrollo derivado de la atención de la familia, al convertirse el docente en un ente etnógrafo, se topa con diversos problemas familiares donde son estos los que afectan la conducta del futuro ciudadano y que por ende vienen a desencadenar que el niño quiera llamar la atención de diferentes formas de comportamiento en la escuela, derivándose como un “niño problema”. Aunado a lo anterior es importante que los valores por parte de la familia se encuentren cimentados, así como el compromiso con el cual deberán ejercer como buenos ciudadanos para que en la escuela los docentes puedan fortalecer esos valores y actitudes, puesto que hoy en día la educación es tripartita padre de familia-alumno-docente.

Cuando se habla de la palabra familia, debe hablarse del sinónimo de civilización, puesto que son quienes se encargarán del crecimiento y desarrollo integral e intelectual del ser humano en formación, ya que la cultura y la familia son agentes importantes y primordiales en el proceso enseñanza-aprendizaje del alumno. El entorno donde el niño se desarrolla formará parte de su cultura, forma de ser, personalidad, costumbres y tradiciones que son cualidades que forman a una persona para enfrentarse a la sociedad.

La educación en casa debe basarse primeramente con educación, amor y madurez para mostrarle al niño la manera en la cual le gustaría ser tratado para que de la misma forma trate a sus semejantes.

 

La familia y la escuela como instituciones educativas frente a la realidad social

 

La familia y la escuela son dos agentes principales que están presentes en el desarrollo del niño y son quienes formarán la conducta para bien o para mal del ciudadano; asimismo, se hace alusión al andamiaje que consiste en el apoyo y soporte que proporcionan al menor tanto de padres de familia, como de docentes, con el objetivo primordial de orientar y guiar al niño a que realice alguna actividad hasta que sea capaz de realizarla por sí solo.

Lev Vygotsky (2010) sostenía que los niños desarrollan su aprendizaje mediante la interacción social: van adquiriendo nuevas y mejores habilidades cognoscitivas como proceso lógico de su inmersión a un modo de vida.

 

El proceso enseñanza-aprendizaje ante el contexto familiar

La educación es un proceso extenso y duradero que, si bien comienza primeramente en el hogar, y posteriormente en el entorno y contexto donde el niño se desenvuelve, también la escuela es un factor importante para el desarrollo del niño, y se necesitan de todos los eslabones para que el ciudadano en formación obtenga una educación completa e integral.

Por tal motivo el padre de familia debe estar al pendiente de la educación y conducta del niño haciéndose partícipe en la escuela y no dejando toda la tarea al docente, de esta manera habrá una comunicación efectiva y proactiva, referente a la educación del ciudadano.

La educación es un proceso amplio que se inicia en la familia y luego se continúa con la escuela, y se necesita de ambas instituciones para conseguir un total desarrollo educativo y como persona del niño (Rodrigo y Palacios, 1998).

La escuela como factor importante de la educación del niño imparte y transmite conocimiento y en casa se deben fortalecer esos conocimientos y fortificar aún más los valores instruidos, ya que la sociedad hoy en día, es un factor clave para que los hijos puedan actuar conforme los medios de comunicación lo dispongan, ya que se encuentran expuestos a un sin número de información tanto precisa como mal infundada por diversas redes sociales. La familia como un ente nuclear, es la protagonista de formar al educando acorde a la sociedad a la cual se va a enfrentar, formando como un hombre o mujer capaz de socializar con valores y actitudes aptas para enfrentar todo tipo de retos y vivencias.

Rol de la familia y la escuela

Tanto la escuela como la misma familia juegan un papel importante en el proceso educativo de los alumnos, ya que son prioridad para su desarrollo intelectual y competente; asimismo desarrollan diversas habilidades que pondrán en práctica cada que el niño realice diversas actividades. Hoy en día la escuela aporta conocimiento y refuerza valores, puesto que actúa como un soporte para las familias a la hora de educar.

La escuela juega un importante rol en la preparación de los niños y las niñas para la vida adulta, especialmente en las sociedades altamente industrializadas y modernas, en donde las funciones productivas son muy complejas y extensas como para permanecer dentro de los marcos de la familia. De esta forma, en la escuela los niños y niñas tienen la posibilidad de enfrentarse a una diversidad social más amplia (Gilbert 1997).

Por lo anterior se considera, que la escuela además de fortalecer valores, instruye conocimientos básicos que harán del niño un buen ciudadano que pueda enfrentar cualquier reto y/o situación que se le presente. Desde el entorno familiar y posteriormente en la escuela el niño aprende aptitudes, habilidades, conocimientos, actitudes, valoración de su dignidad, y la justicia social; todo esto para lograr una calidad de vida óptima.

El reto de la educación es el acercamiento de las dos instituciones educativas para elaborar de forma conjunta un proyecto educativo común, orientado a una formación integral (García et al., 2010).

Recientes estudios indican que si la familia se involucra más en las actividades académicas y/o personales del niño, éstos logran un desarrollo más lógico y competente en sus actividades diarias y poseen más seguridad en ellos. Es por ello que los padres de familia tienen una importante labor, puesto que al estar al pendiente de sus actividades escolares logran en el niño un rendimiento académico elevado y con ello mejores aprendizajes donde podrán utilizar sus competencias y habilidades.

Martínez Jorge, (2012), menciona que “la adquisición de conocimientos teóricos, es sin duda alcanzar un conocimiento más profundo, fruto de la reflexión, del análisis crítico de las propias actitudes y experiencia, y todo ello en diálogo con otros padres y madres, para avanzar en seguridad y confianza en uno mismo”.

Asimismo, tanto los padres de familia como los educadores, tienen la responsabilidad de que el niño obtenga una buena educación de calidad y del mismo comportamiento ante la sociedad y/o contextos diversos. Por tal motivo es necesario que la escuela y los padres de familia tengan una comunicación asertiva y se involucren las dos partes ya que se está formando a un ciudadano con competencias y conocimientos para enfrentarse a la vida.

La relación padres-educadores permite intercambiar pautas de actuación y compartir los problemas con los que ambas partes se encuentran en su labor educativa. Así ambos, amplían el conocimiento del pequeño y pueden decidir una actuación coordinada, encaminada a crear una continuada y más adecuada atención y educación. (Bartolomé et al., 1997).

Del mismo modo, la participación activa de los padres de familia en la escuela permite motivar al niño y retroalimentar la cultura, así como el intelecto de su persona y como consecuencia que tenga ciertos objetivos y metas definidas. Para que la relación familia-escuela exista los padres de familia deben tener la madurez y la responsabilidad de lo que implica la educación de los hijos y tener una familia bien fomentada donde el desarrollo intelectual del niño sea apoyado por ellos y que el mismo padre de familia sea un pilar fundamental dentro de la parte emocional.

 

Conclusiones

La familia y la escuela son dos grandes pilares fundamentales para la educación integral del niño, ya que si los padres de familia se involucran en las actividades académicas se verá reflejado en la personalidad del educando.

Si las familias participan en la educación de sus hijos, actividades escolares y se involucra con el proceso de aprendizaje, los hijos/as tendrán más oportunidades de sobresalir personal y académicamente.

El niño posee una gran autoestima cuando percibe que el interés de los padres hacia él es realmente significativo, puesto que se motivan a continuar con sus logros y poseen mejor rendimiento académico. Los padres de familia al inicio de la edad del niño son su gran apoyo emocional y personal para que ellos poseen la seguridad y la actitud donde con estas se puedan desarrollar integralmente.

Si los padres de familia y los docentes trabajan colaborativamente, logran en el alumno la participación y una autorrealización conjunta que conlleva a que pueda enfrentar cualquier problema con la seguridad de poder resolverlo, actuando con madurez y con una comunicación efectiva. Por tal motivo tanto la escuela como la familia tienen un papel fundamental en el proceso enseñanza-aprendizaje, ya que el alumno tendrá un soporte lleno de valores, habilidades y competencias que harán de este un ciudadano integral y que actuará con toda la responsabilidad.

Los valores son parte fundamental para el comportamiento adecuado del niño ya que los padres de familia los inculcan y los docentes en la escuela los refuerzan, de esta manera el alumno tendrá las bases implementadas para responder a las exigencias de la sociedad. Dentro del proceso educativo es importante que el alumno y los mismos padres de familia se comprometan a que la educación no solo sirve para pasar las asignaturas, si no para la vida futura, personal y profesionalmente.

Referencias

Bartolomé, R., Gutiérrez, D., Alaguero, N., De Blas, A., y Escudero, A. (1997). “Educación Infantil I”. Madrid: McGraw-Hill.

Berg, Jens Petter (2002). “Familia y Escuela” Novena edición: Editorial Utdanning

Martínez Jorge, M. E. (Coord.), Ruiz, I. y Sánchez, P. (2012). “Familia y Educación. Guía Práctica para Escuelas de Padres y Madres eficaces. Región de Murcia”: Consejería de Educación, Formación y Empleo. Versión electrónica. Recuperado de http://diversidad. murciaeduca.es/orientamur/gestion/documentos/familia_y_educacion.pdf

García, M. P., Gomariz, M. A., Hernández, M. A. y Parra, J. (2010). “La comunicación entre la familia y el centro educativo, desde la percepción de padres y madres”. Revista Siglo XXI.

Gilbert, C. Jorge. (1997). “Introducción a la Sociología”. LOM. Santiago.     

Rodrigo, M. J. y Palacios, J. (1998). 2Familia y desarrollo humano”. Madrid: Alianza Editorial.

Vygotsky Lev (2010). “Teorías de Aprendizaje”. Ed. 5. Ed.: Mc Graw Hill.

Vygotsky, L.S. et al. (2002). Linguagem, desenvolvimento e aprendizagem. São Paulo: Ícone.

Instituto Estatal de Investigación y Posgrado en Educación